viernes, 28 de diciembre de 2012

#Prop2013

Mis propósitos para el 2013 son tan simples que podrían caber en un tuit:

saber

hacer

decir

querer


lunes, 24 de diciembre de 2012

Cloudly

Los que me conocen saben de mi encanto casi obsesivo por las nubes... Los que me conocen ven nubes y siempre se acuerdan de mí (esta es la parte más linda de todo esto).

Mi colección oficial comenzó en 2008, con este primer amanecer desde mi casa -por entonces- recién estrenada:

















Desde entonces, se imaginarán cuántas fotos de nubes, amaneceres y atardeceres tengo...  Hubo una época en la que, emocionada por el tema, organizaba expediciones con mis hijos para ir a cazar nubes... Era una cosa muy seria y formal, hasta con invitaciones:















El asunto es que me he llenado de nubes. Mi vida es un ir y venir en medio y rodeada de ellas, la gente me manda fotos, se acuerdan de mí cada vez que ven una... Y, ajá, tanta nube me hizo crear el grupo Cazadores de Nubes en Facebook. Tanta nube que no encontraba dónde ponerla.

Y como sigo cazándolas, llenándome de nubes por todos lados, se me dio por abrir también una cuenta en Tumblr. Por ahora no entiendo cómo se usa ese "chunche", pero allí voy, aprendiendo las cosas en el camino, como todo lo que hago.

Originalmente el blog se llamaba Nimbo... Pero me pareció que ya tengo demasiado de eso. Así que fue re-nombrado CLOUDLY.




Pasen a visitarme cuando quieran.



domingo, 16 de diciembre de 2012

¿Qué debemos creer?

Entiendo fácilmente que los gringos, y todo el mundo, esté horrorizado por los eventos del viernes en la Escuela Sandy Hook. Es algo horrible, injusto, carente de sentido y explicación lógica. Y por eso es comprensible que se trate de recabar información. Para entender. Para saber.

Esta mañana, tratando de encontrarle sentido, yo también, comencé a leer las noticias que me caían en Twitter, empezando por una de NY Times, en donde se habla, principalmente de la afición de Nancy Lanza por las armas y su colección, como si esto fuera justificación suficiente para que el hijo la hubiese matado a sangre fría... "Quien escupe para arriba", comentó alguien en Twitter... Al seguir leyendo la noticia uno se encuentra con declaraciones de la cuñada, el paisajista que le arregló el jardín, un músico del bar que frecuentaba... Entiendo, ya lo dije, los periodistas están tratando de armar una historia para darle sentido ("I have the sorry job of trying to explain to an inquiring world who Nancy Lanza was, and what happened with her son. I loved the story you told on your blog, and would like to join the queue of those who'd like to speak with you") . Pero eso no explica que estén manejando la información a su antojo, como se puede ver en el blog de Jim Leff, un músico del bar a donde Nancy Lanza solía ir y quien compartió sus "sentimientos personales acerca de los hechos", en donde en la primera línea queda claro que "no la conocía bien"... Según Leff, y como se puede leer en diferentes entradas que ha ido publicando desde el viernes, la prensa ha tergiversado sus palabras, han citado su blog sin poner referencia del mismo. El artículo de NY Times incluso ha "sufrido" traducciones (como esta en El Mundo, España) en donde se sigue citando a Leff sin hacer referencia de su blog y de sus palabras originales.

Precisamente hace unos días hablábamos con mi jefe de lo irreal que se ha convertido toda la información con esto de las redes sociales y la rapidez con que se divulga. "Ya no se sabe a quién creerle", me decía. Y yo, ingenuamente, defendía al periodismo... "Los periodistas tienen que manejar siempre la verdad", le decía... Pero ya no estoy tan segura. Y que conste que esta es mi apreciación muy particular, no estoy tratando de hacer un análisis profundo ni nada de eso.

Han circulado tantas noticias, tantas fotos, tantos reportajes, tanto Obama llorando en la televisión...

¿Qué debemos creer y qué no?

Para finalizar, les dejo este artículo que encontré de una mamá tratando de explicarse, también, lo que pudo haber pasado

In the wake of another horrific national tragedy, it’s easy to talk about guns. But it’s time to talk about mental illness. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Oigan, no quiero sonar cínica con esto que voy a decir a continuación (y conste que era un tuit, pero no cabía) --> Si usted, señor o señora, señorita o señorito, se ha pasado la vida espiando a su pareja en búsqueda de una infidelidad, engaño, o como quiera llamarlo; seguramente lo va a encontrar.

Es un principio lógico irrefutable.

jueves, 29 de noviembre de 2012

El color y la forma de la música.












Supongo que si la música tuviera color y forma, sería así. Precisamente así como en los animated scores. No recuerdo cómo fue que los descubrimos con Bebejamín, lo cierto es que cuando estamos "estresados" o cansados nos gusta acostarnos a verlos... Esos cuadritos o círculos de colores bajando, encendiéndose, tratando de representar los instrumentos, los sonidos, las notas; nos hipnotizan.

Con Bebejamín hemos tratado de entender la representación de esas formas geométricas o qué significa cada color, pero cómo verán, cada score animado es diferente, el de la foto de arriba es el piano del Arabesco de Debbusy, este es el de la Quinta de Beethoven:












Si usted tiene niños pequeños y quiere adentrarlos en el delicioso placer de la música clásica, creo que esta es la mejor forma, si no, pregúntenle a Bebejamín, los hemos visto casi todos.

Este es el favorito del pequeño:

Vivaldi, Winter, Four Seasons (Allegro)




Estos dos son mis favoritos:

Debussy, Arabesque #1, Piano Solo




Beethoven, Symphony 9, 4th movement






sábado, 10 de noviembre de 2012

La buena compañía

Digamos que cuando uno es un jovencito de veintitantos años se cree que tiene la verdad absoluta (ya lo he dicho alguna que otra vez por aquí), que lo sabe todo y que los amigos de ese momento son iguales de genios, manejan la misma verdad absoluta que vos, y sobre todo: que van a ser eternos.

Veintitantos años después te venís a dar cuenta que ni ahora tenés la verdad absoluta y que nunca la tendrás, que no lo sabés todo, que tus amigos de entonces ahora son unos viejos medio panzones, que ya no piensan igual que vos, pero que, sobre todo; tal vez sí sean eternos. Porque a pesar de tanto tiempo, tantas bodas, tantos hijos, tantos trabajos, tantos problemas, tantas separaciones; seguimos estando juntos, viéndonos de vez en vez, reuniéndonos a hablar de las mismas cosas que hablamos desde hace veinte años, contando los mismos chistes, oyendo las mismas canciones, cantando las mismas cuando nos emborrachamos. Y probablemente estando así, en esos momentos, volvemos a ser los bichitos con la verdad absoluta de hace veinte años y a saltar con canciones como Shiny Happy People y a llorar con Two Out Of Three Ain't Bad...

Y recuerdo todo esto, porque hoy los voy a volver a ver. Los amigos de siempre. Los que están allí cuando se buscan, aunque ya no piensen igual que yo o yo no piense igual que ellos, los que siempre van a estar...

Y entonces me acuerdo de este poema que escribí, supongo, hace alrededor de veinte años, cuando la amistad era lo único por lo que tenía sentido la vida. Algo así. Van a disculpar la cursilería de algunos versos. Acuérdense que estaba chiquita.

La Buena Compañía

Cuando sea de otoño gris
la luz que ilumine nuestros ojos
y seamos solo varias
cansadas cabezas blancas
y miremos desde la ventana
caer la lluvia como soplo de viento
y vivamos los largos minutos
de las horas de los días de las semanas
y sintamos que esperar
es la única razón del tiempo pasado
y queramos contar las noches
de días que fueron especiales:
no olvidemos recordar
los cinco carros estacionados
al final de la calle
al principio del parque
ni los sueños de momentos
consumidos en cervezas
agua mineral
y tal vez Coca-Cola
ni el humo flotando
ni las risas opacando la luna
ni las buenas miradas
de los que pudimos llamar amigos

Cuando seamos solo varios recuerdos
rondando el umbral de un mar cercano
varias miradas llenas
de caminos recorridos en la vida
cuando podamos volver la vista atrás
y mirar la ruta del tiempo inigualable
y sonreír sin duda
por lo que aguarda adelante
no olvidemos recordar lo inolvidable
esta franja del tiempo
transformada en amistad para nosotros
este momento de magia
que perteneció a un solo sueño
el sueño de tener a alguien al lado
compartiendo la vida
el sueño de tener a alguien
una buena compañía

P.D. Influenciada por el Benedetti que leía en aquella época, el poema no tiene signos de puntuación. Ajá, puntéenlo donde quieran.

domingo, 28 de octubre de 2012

Prejucios





















Luchamos todos los días contra ellos. Confiamos que en cada momento vamos a aceptar a la gente como es, hombres, tontos, mujeres, bonitas, ricos, pequeños, incultos, altos, areneros, gordos, homosexuales, evangélicos, feos,  efemelenistas, pobres, lesbianas, reaggetoneros, futboleros...

Los prejuicios son terribles. Tenemos prejuicios hasta con las verduras, con el agua del chorro, con la luz del sol.

Y tratamos, tratamos en serio. Hasta que llega un día en que al hijo de diez años le piden ir con camisa rosada al colegio con todos sus compañeros (niñas y niños)... ¿Qué tiene el rosado, ah? ¿Qué tiene el rosado, porque ese estigma de que solo es para niñas? Dicen que al inicio de la historia el color rosado era ocupado para bebés de ambos sexos, sin distinción. ¿Por qué nadie se escandaliza cuando una niña o mujer usa azul o celeste?

Y entonces se trata. Se trata de ver que el hijo (que casualmente no tiene camisa rosada) opte -de la forma más natural y descomplicada- por ponerse la que la hija mayor ha comprado para la caminata AVON, y que la mamá no diga nada, pero tenga ganas de arrancársela a mordidas. Y sucede que por algunos momentos la mamá no dice nada...

(esta parte de la historia tiene censurada por la autora)

Y resulta que un día, un domingo cualquiera, esa mamá acompaña a sus hijos a una caminata, a la caminata Avon contra el cáncer de mama y resulta que mujeres y hombres, alrededor de mil, diríamos, más de mil, exagerando un poco; vestían -casi todos- de rosado. Y hay unos hombres que -valientemente- ostentan una camiseta que dice: LOS VERDADEROS HOMBRES NOS VESTIMOS DE ROSADO. Lástima, en serio y de verdad que la camiseta era blanca.

Y entonces, un domingo cualquiera se aprende a echarle tierra a otro prejuicio. El rosado es un color hermoso, sobre todo cuando suben miles de globos de ese color al cielo. Es hermoso de verdad.















Ya habrá más días para derribar el prejuicio en contra de las berenjenas.