lunes, 9 de abril de 2012

Emocionarse con el futuro.













El futuro es un concierto de Jarabe de Palo en El Salvador.
Una canción de INXS que no deja de sonar en mi mente.
Treinta relatos esperando ser leídos.
Todas las nubes -miles de nubes- que esperan a ser fotografiadas.

El futuro es demasiado y poco tiempo.
El mensaje que se desliza impaciente por una mano.
Las sonrisas sin querer.
Las miradas que hablan más que las palabras.
Los abrazos al final del día.
Las caricias que se resbalan por su cuello.

El futuro son paredes coloreadas,
olor a madera, viajes hasta el atardecer.

El futuro es eso que pienso.
Eso que ilumina la mirada con solo pensarlo.
Las cosas que no pueden esperar a ser dichas.
Los planes de un jueves en la tarde.
Los sueños de un miércoles en la noche.
Los milagros de un día cualquiera.

El futuro es esa sonrisa.
Saber que todo se puede arreglar con una palabra o dos o tres o cuatro.

El futuro es un amanecer con nubes de colores.
El futuro es todo lo que viene aquí adelante...






Y es grande
y es divertido
y es feliz
y es como yo quiero.

De vez en cuando uno tiene conversaciones trascendentales vía DM en Twitter. Una de ellas la tuve anoche con @KR_Accidental. Ella me dijo algo como "tiene que entusiasmarse con su futuro y el futuro responde." No he dejado de pensar en eso desde entonces, porque de repente vi el futuro con otra cara. De hecho, descubrí que el futuro tiene la cara que uno quiera ponerle. De allí salió este pequeño ensayo, reflexión o como quieran llamarle. Estoy emocionada con mi futuro. 

miércoles, 4 de abril de 2012

Teatro para el desarrollo

Desde que conocí el proyecto EsArtes me ha gustado contar esta historia:

















En los años cincuenta, con el cierre de la industria del ferrocarril que había mantenido a la ciudad de Stratford -Canadá- por más de ochenta años, a este tipo llamado Jon Paterson se le ocurrió la idea de convertir a la ciudad en un destino cultural desarrollando un festival de teatro dedicado a las obras de Shakespeare.


Sesenta años después Stratford Shakespeare Festival es el referente de teatro para Canadá y Estados Unidos, ya que en la ciudad no solo se "ejecutan" las obras, sino que también tienen toda una industria dedicada al montaje de las mismas. Desde el vestuario, la escenografía, la iluminación; todo lo relacionado con el teatro.

Entonces, en algún momento de 2006 a Antoni Cimolino -Director General- se le ocurre que el éxito de Stratford se podía replicar en algún lugar de Latinoamérica. Y entonces,  buscando posibilidades en distintas ciudades de la región llega a Suchitoto.





Presentación de Voces de Los Cerros, 
creación colectiva de los alumnos de EsArtes.













El proyecto EsArtes Suchitoto dio inicio en marzo de 2010 gracias al apoyo de Stratford Shakespeare Festival, CUSO Internacional (que es la institución que envía voluntarios de todas partes del mundo para la instrucción en las diferentes técnicas que se les enseña), Asociación Primer Acto y el gobierno municipal de la ciudad.


"EsArtes es una iniciativa que crea alternativas para la educación y el empleo para la Juventud de Suchitoto, El Salvador y la región centroamericana. La meta es utilizar el arte y la cultura como catalizadores para dinamizar la economía, a través de la formación de destrezas técnicas, de capacidades en artes de la escena, y habilidades gerenciales y de emprendimientos. EsArtes busca cultivar el crecimiento de industrias culturales y creativas y, así también, estimular el desarrollo económico en la región."

Pero lo importante, lo más lindo e increíble de toda esta historia, lo que hace volcar todo el corazón y entusiasmo para, por ejemplo, estar escribiendo de esto a la una de la madrugada, son todas las oportunidades que se han abierto para los jóvenes de Suchitoto. En febrero se graduaron 50 bichos con especializaciones técnicas en todo lo relacionado al teatro: electricistas, herreros, carpinteros, costureras.

Ahora en abril, están a punto de presentar su trabajo de graduación -El Enfermo Imaginario- 27 jóvenes más que se han especializado en arte dramático, pero, que aparte han recibido formación en administración, producción escénica, historia y cultura, entre otros.  Cuando uno se pone a pensar que muchos de estos jóvenes vienen del campo, cuando uno se entera de la historia de muchos de ellos, de los sacrificios que están haciendo para seguir su sueño, cuando uno se da cuenta de todo eso; no se puede dejar de creer. Creer que el mundo tiene cosas buenas, que El Salvador tiene cosas buenas, cosas a las que apoyar de verdad con toda el alma. Porque el proyecto no solo está tocando las vidas de estos bichos y sus familias, está tocando la vida de la comunidad entera y del país.




La Abuela, La Casa de Bernarda Alba, 
octubre de 2010.











Y entonces, nosotros, como espectadores, no podemos menos que ir a sus funciones, aplaudir sus logros, que, como dije antes, son los logros de una comunidad entera.





EsArtes necesita fondos, necesita voluntarios; pero, sobre todo, necesita que El Salvador los conozca, que compartan esta historia y que vean sus obras.



En Twitter @esartes

martes, 3 de abril de 2012

Sin decir adiós

Y él será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Salmo 1:3

Hace doce años -exactamente doce años-, era lunes y luego de varias vueltas en un taxi por la extraña, sombría, nublada y gris ciudad de Newark; íbamos en el busito que llevaba del hotel al aeropuerto.
Debo confesar que era mi primer viaje trasatlántico, que me separaba de mis dos hijos por casi dos semanas, que iba a estar en el avión algo más de trece horas; quizás por eso, pensé, siento esta angustia inexplicable de repente. Y la angustia se convirtió en ataque de llanto en pleno aeropuerto mientras hacíamos una cola de más de 2 horas con los 1500 compañeros del tour para que los poco “paranoicos” israelíes nos revisaran las maletas a uno por uno. No estuve en paz hasta que conseguimos unas monedas y logramos hablar a mi casa. “Tu papá está en el hospital”, me dijo mi mamá “Pero no te preocupés, yo creo que hoy mismo en la tarde sale”. En El Salvador era medio día.

Esta podría ser una historia larga, una historia casi sin fin de unos días llenos de historia, de tradiciones religiosas, del "Allah'u'Akbar" sonando 5 veces al día, de sinagogas y un mar interminable de tumbas al otro lado de la calle frente a Al-Haram ash-Sharif, del Mar de Galilea y una ciudad donde Jesús multiplicó los panes y los peces, de una muralla construida en un acantilado en donde el pueblo judío cometió el suicidio colectivo más grande la historia… Del lugar más bajo de la tierra conocido como Mar Muerto, cerca de donde se descubrieron los más de 900 "scrolls" entre los cuales estaban los textos de la Biblia hebrea.

De todo eso podría tratar esta historia, y sin embargo; por alguna razón más allá de lo que logro entender esta historia se convirtió en el calvario personal de estar a miles de kilómetros lejos de casa el día que murió mi papá.

Sí, murió este día, el 3 de abril de hace doce años; y por cuestiones de la distancia, de no saber cómo se llamaba desde Israel a El Salvador, falta de acceso a Internet o quién sabe cuántas razones más –incluyendo a mí mamá que decidió ocultarme la noticia vaya a saber por qué razón espiritual o religiosa-; supe de su muerte hasta cuatro o cinco días después, que coincidían con el famoso sabbath de los judíos en el que nadie realiza ningún tipo de trabajo, lo que significa que tampoco hay vuelos trasatlánticos y de ningún tipo.

Esa es la historia. Todo tristeza y descubrimientos. Todo llanto y sorpresas. Todo bonito y feo. Tres horas lloré en el cuarto de hotel hasta quedarme dormida. No conocí la famosa mezquita ni fui bautizada en el río Jordán con todos los demás excursionistas. Sí dejé una carta de despedida en el Muro de los Lamentos , sí me pregunté el significado de todo eso viendo bajar la neblina por la ciudad de Jerusalén esa noche de sabbath, viendo las ventanas de las casas apenas iluminadas por las luces del menorá.  

Después, convencida por el guía espiritual del tour, terminamos el viaje tal y cual estaba planeado. ¿Qué sacrificio más grande podría hacer? me dijeron. Dios me había puesto allí por alguna razón que yo no me podía explicar... Y que ellos explicaban con un sencillo "es el plan de Dios". 

Esa es la historia. Doce años después sé que aquella angustia que sentí en el carrito del aeropuerto era mi papá que se iba –murió una hora después de la llamada que hice a El Salvador-, se iba en silencio sin decirme adiós

miércoles, 21 de marzo de 2012

En el Día Internacional de la Poesía:

Oswaldo Escobar Velado



Mi mamá nos "narraba" los poemas de Darío desde siempre, desde que nací, tal vez; aún desde antes del tiempo. Mi mamá convertía esos poemas en historias fascinantes. La Cabeza del Rabí, Los Motivos del Lobo, La Sonatina fueron el primer acercamiento que tuve con la poesía. Después vino Bécquer con su "volverán las oscuras golondrinas...", y después vino un libro gordo, rojo, no me acuerdo cómo se llamaba, era algún tipo de historia de la poesía, y allí, a los doce años, conocí a Unamuno, Zorrilla, Espronceda, a Manuel Acuña y su trágico Nocturno, a García Lorca (verde que te quiero verde), José Asunción Silva - y eran una sola sombra larga -, allí me enamoré de Luis Cernuda, allí en ese libro me enamoré de la poesía.


Entonces, cuando era adolescente, en plena época de guerra, llegó a la casa un libro de Oswaldo Escobar Velado, la portada esa celeste, con alguna ilustración, UCA Editores, decía abajo. Patria Exacta y otros poemas, se llamaba. Y lo amé.


Oswaldo Escobar Velado tal vez sea uno de los poetas salvadoreños a los que no se les ha dado el mérito que merece. No voy a venir a hacer aquí un tratado de poesía o cosas como esas, ya que no soy versada en la materia, no sé de ritmos, métricas, temáticas, corrientes y asuntos por el estilo; simplemente me gusta, sé cómo se siente que te conmueva el corazón y las raíces. Eso es lo que me hace la poesía de Escobar Velado. Me conmueve, por ejemplo, con poemas como este:


Anhelo de libertad total

Bajo este viento negro que golpea la noche,
Lejos del tremendo fastidio de las ciudades grandes
Quiero decir mi canto de libertad, yo solo.

Yo quiero huir del corazón del mundo,
Dejar estas raíces que me atan a la tierra,
Soltar estas mis manos que ni siquiera pueden
Ir a tocar las rojas pupilas de los astros.
Mi cabellera amarga, mi boca sin un grito,
Mis ojos como lámparas en los mismos paisajes
Anhelo de ser pájaro y anhelo de ser astro.

Deseo de oir música y de encender la rosa,
De saber si el verano trae botas azules,
De ver cómo los ángeles desnudan a la aurora
Y saber si en los ríos hay violines tocando.

Emoción de meterse debajo de la tierra
Y de sentir la vida de las frescas raíces.
Emoción de querer ir dorando los frutos
Para jugar con ellos y jugar con los niños.

Libertad es olvido de las ciudades tristes
Que tienen cementerio;
Libertad es olvido de las cadenas frías
¡Olvido de este lastre que nos ata a la tierra!



Oswaldo Escobar Velado tiene un poemario maravilloso que se llama A La Orilla De Los Verbos Inventados, he pasado buscando alguno de estos poemas toda la mañana sin éxito. Estos están incluidos en Patria Exacta y Otros Poemas, si lo puede conseguir hágalo, en la UCA lo deben tener.


Oswaldo Escobar Velado es un poeta sencillo y maravilloso que habló de la gente de El Salvador, de nuestros problemas sociales y del amor sin tanta ostentación. Y yo, que lo leía en plena guerra con un corazón que recién se estrenaba en la magia de las palabras, quise hacerle un homenaje en este Día Mundial de la Poesía.


Si quiere leer más de sus poemas, puede ir aquí.

viernes, 16 de marzo de 2012

10 razones para ser feliz

Motivada por el entusiasmo y la tarea cumplida por @KR_Accidental con su lista de 10 razones para feliz, aquí va la mía:

1. La sonrisa pequeña de la Mandy
2. El silencio de ojos colochos de Nico
3. La mirada de enamoradito de Benjamín
4. El olor del café en la mañana
5. Caminar bajo la lluvia suavecita
6. Mirar las nubes y saber que es un espectáculo es gratis.
7. Los sábados en la mañana
8. El verano y el invierno de Vivaldi (especialmente si es interpretado por David Garret :D)
9. Abrir los ojos en la noche y que las estrellas sigan estando allí.

10. Las palabras, saber lo que quieren decir. Poder juntarlas y que digan algo, algo especial.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Mi papá también fumaba...

[¡Feliz cumpleaños papá]
Fumaba un montón. En el baño, en la sala, en el comedor, en el patio. A veces dejaba el cigarro encendido encima de una mesa con la braza para el lado de afuera y se le olvidaba y quemaba la mesa. La verdad es que mi papá quemaba cosas. Quemaba ollas, la cocina eléctrica, las tortillas tostadas. Una vez quemó una cama con una braza de Aután que cayó a saber desde que horas.

Mi papá fumaba

y quemaba cosas

y las manos le olían a nicotina

y sus mañanas olían a café

y leía

y escribía y escribía y escribía

y guardaba cajas llenas de papeles amarillentos

y oía a Chopín en la oscuridad con los ojos cerrados

y caminaba bajo la lluvia

y hacía barcos de papel

y me decía "chatita"

y se fue mientras yo estaba de viaje

y se apareció en sueños en la misma ciudad oscura de mi viaje

y me agarró la mano

y me dijo "no tengás miedo"

martes, 13 de marzo de 2012

Limbo

[O de cómo un tuit en Twitter se convierte en poema]







Hoy, la vida pasó tan rápido,
hoy, las palabras fueron cayendo,
hoy, cada cual tuvo lo suyo,
hoy, silencio con más de tres palabras.

Hoy, la vida, el polvo, el insomnio,
alguna que otra pesadilla.
Hoy, la dictadura y la democracia,
los venus, los martes, y las lunas,
grandes soliloquios,
pequeñas cavernas oscuras.

Hoy, miradas de cielo y agua,
hoy, misterios por descifrarse,
hoy, palabras y más palabras,
hoy, tristezas a punto de develarse.

Hoy, ahora,
este mismo instante,
estas mismas letras
que van callando.

Hoy, la vida pasó tan rápido.
Hoy, busco rincones donde encontrarte.