lunes, 26 de enero de 2015

Crónica de un exabrupto no anunciado

(Tal como tendría que haber sido publicado el 12 de octubre de 2015)

Que el viernes tenía sueño. No se imaginan cuánto. El día anterior me había tomado como dos botellas de vino. ¿Se explica, verdad? Tenía sueño. La cosa es que caí cuajada alrededor de las diez de la noche pensando otra vez -por enésima vez- las desventajas de tener atenciones y detalles con gente que no los aprecia. Sí. Eso pensaba antes de dormir. De hecho, lo pensaba de regreso del trabajo.

Pero, sigamos.

Me dormí a las diez y, mi cerebro, programado para el insomnio y conformarse con escasas horas de sueño; me despertó tempranito el sábado. Ahhhh, sábado. Querido y oscuro. Gris y con todas sus tazas de café necesarias. Sí, el sábado me despertó y entre café y café y escudriño por aquí y por allá en el internet llegué a este libro:





















Allí en esa foto no se alcanza a leer, pero allí abajo dice "un llamado a la emancipación de la impunidad tiránica de los hijos y terminar con la dictadura social de la gestación." Miren, fue la suma de muchas cosas, de años de venir oyendo la historia de todas estas cheras que están en contra de tener hijos y la forma en como lo abordan. Solo dense cuenta: "la impunidad tiránica de los hijos..." Es decir, ¿somos esclavas por tener hijos? Y claro, alguien que nunca ha tenido hijos, como la escritora en cuestión cómo va a saber que esa "opresión y esclavitud" con los hijos depende de cómo se les haya criado, de cómo uno mismo establezca las reglas del juego...

Y quiero aclarar, como lo dije por muchos lados, luego de que mi publicación fuera compartida por varias personas: entiendo claramente el punto de esta chera y de quienes han decidido no tener hijos. Lo entiendo tanto. Estamos en una época histórica en la que cada quien debería tener el derecho a decidir qué putas hace con su vida. ¿O no? Yo sí lo creo, lo pienso, lo siento, lo celebro.

Y bueno, ¡¡¡PUM!! Resulta que estallé en una publicación en Facebook que me llevó más de hora y media en escribir. No porque sea largo, sino porque quise pensar muy bien las palabras que iba a usar y que el punto quedara bien claro.  La publicación iba más o menos así:

Si cada vez hay más mujeres que no quieren tener hijos, ¿quién va a traer al mundo a las mujeres que no quieren tener hijos para que escriban y se quejen en todos los medios posibles porque no quieren tener hijos?
¿Y si simplemente se relajan y siguen su vida dejando de criticar las decisiones de las que sí los tuvimos?
¿Y si simplemente siguen con sus vidas y dejan de andar por allí creyéndose seres superiores porque tener un hijo nunca va a definir su realización como mujeres?

Lo que más me molesta de estas no-madres-forever es que crean que el hecho de no querer tener hijos y opinar sobre las "vidas deplorables" de las que sí los tenemos las coloca en un lugar privilegiado. "Pobres de nosotras, madres, esclavas, mujeres sin aspiraciones, sueños o derechos".

Yo me declaro una mujer independiente y pensante, y estoy criando hijos-personas pensantes, también. Y el hecho de tenerlos no me ha quitado pero ni un gramo de intelecto, ni se me ha caído la piel a pedazos, ni he estado a punto de morir; porque, sépanlo, tener un hijo -o dos o tres- no es una enfermedad incurable... Y sí, entiendo, tengo bien claro que traer niños al mundo debe ser un asunto bien pensado, lo entiendo. Y sí, te quita un montón de tiempo y concentración. Y sí, hay momentos en los que querés tirar la toalla porque no hay ningún libro ni charla ni workshop que te explique toda la responsabilidad de ser mamá a tiempo completo. Pues sí, porque ser mamá es una valentía que todas estas señoritas no-madres-forever nunca van a conocer. Y a este punto no me quiero poner, al igual que ellas, a definir quiénes son mejores que las otras. Simplemente es una decisión: no quieren tener hijos, se les respeta. Se les respeta, DIJE. Millones de mujeres y yo decidimos tenerlos, respeten, chavas. Ya dejen de andar jodiendo con el tema.
* (Uno se cansa. Se cansa de todas esas mujercitas quejándose de que nojequé y nojequé. Y la gota que vino a derramar este vaso es un libro que se llama algo como Un Ensayo Temerario Contra los Hijos. Advierto que no lo he leído. Pero ya basta)
* (Advierto que esto solo es un desahogo y que en ningún momento pretende ser un ensayo sociológico, antropológico o filosófico. No me baso en estudios científicos ni estadísticas ni nada. Solo es mi opinión muy mía)

Y vean, se desató una ola de comentarios y likes y dislikes y gente que compartió el post, como yo nunca hubiera imaginado. 


domingo, 16 de noviembre de 2014

I Don't Like Mondays

de cómo se llega a una cosa por otra
o las canciones más espeluznantes de la historia

Pues que hace unos meses descubrí esta revista que se llama Eleanor Rigby, que trata de uno de mis temas favoritos: música. La música es cultura, dicen, como lema. Y por si les interesa saber un poco más, el sitio es de los mismos creadores de Cultura Colectiva. En fin. andaba husmeando por sus playlists, temas y páginas; cuando llegué a este artículo que se titula Esta Canción Podría Matarte, que habla, particularmente de la canción Gloomy Sunday y la historia de muerte y suicidio que la rodea. Hay muchas versiones de la misma. La primera vez que yo la oí, fue en la de Roy Orbison, pero fue más conocida por la versión de Billy Holiday, también hay una de Björk... Y les dejo aquí la de esta niñita en Noruega Got Talented para bajarle un poco a la depre de la canción:



El asunto es, que al final se menciona esta otra canción de Bob Geldof (ya saben el de Boomtown Rats y que hace el papel principal en la película The Wall de Alan Parker), la que se llama I Don't Like Mondays y la cual he cantado o he "estribillado" varias veces en la vida y de la cual hace algunos años me enteré de la historia detrás. Resulta que una jovencísima Brenda Ann Spencer (tenía apenas 16 años) estaba aburrida ese lunes 29 de enero de 1979 y se le dio -para "revitalizar" el día- por disparar desde la ventana de su casa a la escuela primaria que estaba enfrente con la escopeta que su papá le había regalado unos días antes. La explicación de Geldof de cómo se le ocurrió hacer una canción de semejante tragedia es fácil:

Estaba haciendo una entrevista de radio en Atlanta con Fingers y había una máquina de teletipo. Lo leí en cuanto salió. Que no le gustaran los lunes como un motivo para hacer algo es un poco extraño. Estaba pensando en ello en el camino de vuelta al hotel y dije 'un chip de silicio dentro de su cabeza se sobrecargó' ('Silicon chip inside her head had switched to overload'). Lo escribí. Y los periodistas que la entrevistaban decían '¿Díme por qué?' ('Tell me why?'). Era un acto sin sentido. Era el acto sin sentido perfecto y esa era la razón sin sentido perfecta para hacerlo. Así que pude escribir la canción sin sentido perfecta para ilustrarlo. No fue un intento de explotar la tragedia.



Y bueno, al parecer la canción, con mucha razón, tuvo problemas iniciales para que sonará en Estados Unidos. En el Reino Unido, sin embargo llegó a ser número uno y a ganar premios como mejor canción pop y letra excepcional. A mí, quitándole todo el trasfondo histórico, la canción me gusta. Podría decirse que hasta es una canción alegre... Hasta que, ajá, se conoce la historia. Quizás una de las peores partes de la letra es I wanna shoot the whole day down. Y permítanme decirles que en una época como la que vivimos, tan convulsionada por la violencia, no creo posible que una canción así llegara a existir... O le permitieran ver la luz. O vivir. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Cuando tenía veintitantos años























Estaba enamorada de dos hombres, mas bien enloquecida, en el sentido literal de la palabra. Salía con los dos, indistintamente. A uno le contaba historias antes de dormir, porque como buen niño le gustaba escucharlas. El otro me contaba historias antes de acostarnos, porque para todo era solo cuentos y cuentos y cuentos; no se daba cuenta que no los necesitaba. A veces yo pensaba que si lograba juntarlos en uno solo, hubiese tenido al hombre perfecto, pero me tenía que conformar con las dos mitades imperfectas que tenía y disfrutar cada momento como lo que era: oportunidades de crecer... Aunque entonces no sabía que eran eso.

Cuando no estaba con alguno de los dos me la pasaba encerrada en mi cuarto escribiendo...

Un punto fijo
una palabra sin sentido
una mirada

Una pared color de sueño,
edificándose,
interponiéndose
entre el reflejo de tu risa
y la imagen de un por qué.
De un por qué 
abatiste,
combatiste,
arrancaste
una flor de madrugada.

Un punto fijo no es nada..
Nada contemplo más allá
de un camino transparente
e inexplorado
que descubriste,
le diste un giro,
nueva forma.
Pero nada más que otra forma..

Nos miramos de lado 
al encontrarnos,
nos damos la mano,
somos cordiales y decentes,
vendemos alegría,
signos,
colores,
palabras.

Después vendemos simulacros,
algo que no es.
Me visto para queme vean,
de blanco,
de nubes,
me glorifco.
Me creen.

Decimos adioses
que abren puertas,
cuando nadie nos cree
nos damos el cuerpo,
me visto de negro,
somos livianos y perversos,
creamos palabras sin sentido,
un punto fijo.

Y cuando a solas estoy,
me quito el disfraz,
me visto de azul
para alcanzar la imagen
de un por qué
te llevaste mis sueños más tempranos
para convertirme en esta mentira
que yo no pedí ser.

Además fumaba, fumaba mucho encerrada en ese mismo cuarto oyendo a los Enanos "Ya te acostumbraste a que todo te de igual. Ya te acostumbraste a inventar mil historias sin amar, ya te acostumbraste. Pero hay algo dentro tuyo que te tiene mal" a Los Héroes del Silencio "encerrado en el tiempo ha perdido el valor para escapar de su celda el héroe sin ilusión. En sus ojos apagados hay un eterno castigo, héroe de leyenda pertenece al sueño de un destino" o a FIto "Y si tu corazón ya no da más si ya no existe conexión con los demás, si estás igual que un barco en altamar tira tu cable a tierra. Y yo estoy acercándome hasta vos bajo la luna, bajo la luna" - "Giros, todo da vueltas como una gran pelota, todo da vueltas casi ni se nota. Giros, fotografía de distintos lugares, fotográficamente tan distantes"... Ellos me hacían compañía. Sí ya sé, era un poco depresiva. También me sentaba como alelada en la cama a ver como caía la lluvia con fondo del segundo movimiento de la Novena de Beethoven. Pensaba que mi vida no tenía sentido. Y la verdad que no la tenía. Pero disfrutaba cada momento como lo que era: oportunidades de crecer... Aunque entonces no sabía que eran eso.


Pienso...
Ya nada puede romper este silencio.
Piensan...
Esta es la imagen del reflejo.
Me río de la imagen
y también de lo que piensan. 

Leía a Erich Fromm. El Miedo a la Libertad. Y era el ser más libre del mundo. Hacía lo que quería, decía lo que pensaba, le caía mal a todas las vecinas de mi edad, porque era incapaz de ser su amiga, y a todas las vecinas mayores y casadas, porque salía y entraba a la hora que me daba la gana; el cherito promedio de mi edad no me entendía. En la noche me sentaba en la grama de la casa y uno de los dos llegaba y pasaba y me decía tenés ojos lindos, pero tristes. Era tan libre que nunca estaba esperando que nadie me llegara a invitar para salir de noche, pero cuando alguno de los dos lo hacía me iba como estaba, así fuera en shorts y sudadera, no necesitaba maquillaje, ni blusitas brillantes, ni cartera, ni todo lo que se necesita ahora para salir... Era como un animalito desbocado. Me iba sola al teatro a oir a la Sinfónica, a veces me saltaba el corazón, a veces lloraba, nunca tenía con quién comentar todo eso que me movía. Sentía que nadie me podía entender y eso me convertía en una persona extremadamente sola.


entre la oscuridad y el silencio 
el muro y el suelo
el cielo y las nubes que pasan
se esconde un terrible sabor amargo

entre la inconsiente mente lucubrando fantasías
el filo de la navaja que por sangre arde
entre el fuego de una pasión y la mirada de hielo
se refleja un cielo de pasado incandescente

este negro fantasma 
que sucumbe en las raíces 
más profundas de lo antiguo 
es un miedo que se anuncia
proclamando el inicio de una batalla

qué mierda hicieron con nosotros
pobres niños huérfanos llenos de angustia
qué mentira fue la que inventaron
qué verdad la que callaron

lo cierto es que ninguno se atreve a levantar la mano 
por miedo de llegar a ser el primero castigado

ya basta de cielos e infiernos
y malos y buenos
y vaqueros e indios
y soldados y villanos
y ogros y princesas

qué cuentos más absurdos nos montaron
para mantenernos callados
que ridiculez más práctica
para mantener a los niños drogados
y obtener así de fácil su ensayo de tranquilidad

ya basta de comprarnos con pecados
muñequitas
carritos
dulcitos
regalitos
que nosotros también pensamos
nos dejamos de mierdas para levantar el futuro
nos bebemos la vida 
a veces la tragamos
porque no somos bebitos 
idiotas 
retrasados

empezamos a trabajar antes de haber nacido
y trabajamos seguros de que nuestros hijos
nunca tendrán miedo de llegar a ser
los primeros castigados

Vivía la vida como si se me estuviera acabando, como si fuera más vieja de lo que era, como si lo sabía todo; pensando que el matrimonio, los hijos y todos sus gajes no eran más que un mal chiste que les pasaba a los otros. Ash, qué días más feos. Cuánta pregunta, cuánta disyuntiva, cuántas ganas de querer, y de vivir. 

Y vivir, no fue sencillo.

martes, 26 de agosto de 2014

insomnia

¿Cuántos mundos se podrá componer en un insomnio?

Mientras doy vueltas y vueltas y vueltas pienso en tonteras que solo sos capaz de pensar a esas horas, en los problemas de otros, en tus problemas, en cómo resolver tus problemas, en cómo resolver los problemas de otros, en que necesitás de alguien para resolver los problemas de otros y así... Infinitamente. Y la ocasión sirve para arrepentirte por enésima vez de no haber comprado la melantonina, sí, esa droga aprobada y natural que te ayuda a dormir, y te arrepentís de cosas que solo se pueden pensar a la una de la madrugada y en condiciones de insomnio, y todos los monstruos interiores se vuelven más feos, más odiosos, más odiados y se pasean con vos en los oscuros rincones de la noche, en los interminables silencios insondeables y profundos, en la luz de los relámpagos que iluminan el cuarto cada tantos minutos. Un antialérgico al menos. Un antialérgico. Un antialér...

El despertador suena a las cinco. ¿Las cinco ya? ¿Tan rápido? Todavía es de noche.

El café suena y huele a felicidad saliendo de la cafetera, el café amargo y oloroso.


domingo, 3 de agosto de 2014

Sangaree o Sangría, sírvasela usted

Sangría tiene traducción al inglés: sangaree. El Concise Oxford Dictionary4 la considera palabra de origen español, con los significados de bebida fría de vino rebajado con agua y especiada y de bebida de limonada y vino tinto. En Estados Unidos normalmente se usa el xenismo sangria.5 En cuanto a la etimología de la palabra, según la revista Muy interesante, la palabra sangría, aunque proviene de sangre. Parece ser que fueron los ingleses los que pusieron de moda esta bebida a mediados del siglo XIX.6



No recuerdo desde cuando preparo mi famosísima sangría. Sí, es famosa, en serio... ¿Por qué no voy a decirlo? Además de famosa, deliciosa. He visto caer gentes en mi casa, engañados por su dulzura y sabor. Pero bueno, sigamos con el tema. 

La receta yo la conseguí en internet. No me pregunten cuándo ni dónde. Ahora la hago de memoria y lo que van a necesitar es lo siguiente:

Para tres litros de sangría:

Un litro de vino tinto (no es necesario que sea tan fino, puede ser de ese de caja)
Dos litros de jugo de naranja (natural, por favor)
Tres o cuatro manzanas rojas (dependiendo si quieren mucha o poca fruta)
Dos rajas (grandes) de canela
Nuez moscada y azúcar al gusto
Mucho hielo a la hora de servir




Pues, sencillo: lo que tienen que hacer es mezclarlo todo. Y, por favor, prepárenlo por lo menos la noche antes a que lo vayan a servir, así al momento de disfrutarlo, las frutas han absorbido el vino y la canela y nuez moscada le han dado un sabor muy particular a la Sangría. Eso sí: para que nadie vaya a tener la molestia de que le caiga la raja de canela completa en su vaso; retiren esta antes de servir. Creo que no tengo que aclarar: las manzanas van picadas bien finas. Tengo otra versión con manzanas verdes que se hacen  en "rodajas", es decir, partiendo la manzana en ruedas horizontales bien finas. Lo lindo de hacerlo así es que, además que la fruta no estorba tanto dentro del vaso, el centro de la manzana forma una flor y se ve bien bonito. Bueno, a mí me parece lindo. :)

Sea cual sea la cantidad que vaya a preparar el principio es DOS MEDIDAS DE JUGO DE NARANJA POR UNA DE VINO. Hay personas que le agregan agua mineral, 7 Up o Sprite. A mí no me gusta así, pero allí vean ustedes.

Luego está mi versión con vino blanco y jugo de mango, alguien me dijo que le llamara Mangría. La misma medida de todo.

Y bueno, con este calor que nos manejamos, cae muy bien.

martes, 22 de julio de 2014

Nunca sentí esto con nadie.

Pequeños y pequeñas que visitan este su humilde blog: solo he venido aquí para recordarles o afirmarles, digamos; que cuando están en una relación y el objeto de su afecto les dice "nunca sentí esto con nadie", no es un piropo o algo parecido... Y, ah, sí, siempre-siempre (SIEMPRE, dije) se los van a repetir, a subrayar, a recalcar... Sobre todo cuando realmente no hay mucho que decir.

Pero sepan: "nunca he sentido esto con nadie" no es la frase más novedosa que alguien haya podido inventar o decir o crear.

NUNCA HE SENTIDO ESTO CON NADIE
es una verdad absoluta e irrefutable, amiguitos.
Es científico ¡¡Nunca nadie va a sentir lo mismo con alguien!!

¿No sé si me explico?

En todo caso pueden decir algo más original como: ningún libro de texto de sicología o teoría del acercamiento espiritual y emocional entre dos personas tiene la capacidad para explicar lo que siento por vos. O tal vez: estar contigo es como estar presente en el fin del mundo.

Nada... Solo son ideas.

sábado, 12 de julio de 2014

Reflexiones a la hora del café.





















La paz mental es una cosa sagrada y debería ser delito atentar contra la misma. En mi cabecita Sagitario sin remedio, siempre he sido pacifista, tolerante y tiendo a "sobrequerer" a la gente. Soy capaz de aguantar agravios, malos tratos y desdenes de parte de alguien por el solo hecho de quererlo-a. Pero sí, como todo en esta vida, hay niveles.

Reflexión 1. Humanos, que la tolerancia y buena onda no los lleve a la pendejez. YA BASTA.


Nosotros, humanos, mortales y simples; tendemos a preocuparnos por cada cosa... Yo sé, yo sé. Tenemos necesidades. Deudas que saldar. Gastos que hacer. Pero, beibes, que la preocupación más alarmante de "vuestros" viernes sea que no han pagado y ya no tienen pisto para comprar cervezas es bastante triste, mientras los niños de Gaza están preocupados por que no les vaya a caer una bomba o haya mujeres en El Salvador que trabajan 20 horas diarias y reciben alrededor de 2-3 dólares por ese trabajo...

Reflexión 2. Lo dije el sábado en Instagram: uno se lamenta por su vidita, mientras otros tiene problemas de verdad, problemas serios, tristes, y, a veces, sin remedio.


Hablando de los niños de la Franja de Gaza...  Mientras escribo esto, Israel anunció que iniciará una invasión a Gaza en algunas horas. Al mismo tiempo el mundo mira un partido de fútbol (el MUNDO, dije) y la preocupación más grande en estos momentos es si Robben está inventando penales otra vez o no.

Reflexión 3. Como dice un querido compañero de trabajo: el fútbol es el mismísimo anticristo. 


Después de haber hecho las dos reflexiones anteriores, ya no podría hablar de la cuarta que se trataba de una cosa tan vana y egocéntrica como lo bien que se siente salirse un día completo de la oficina e irse a brainstormear en otro lugar y con otras gentes. Otras gentes que se emocionan igual que vos de "pilear" aunque sea incoherencias e irse a caminar por las calles de Tecla y comprarse sorbetes de carretón y comprar pan dulce de la calle... Y así.

Reflexión 4. Hubiera dejado esta reflexión para el principio.