miércoles, 4 de abril de 2012

Teatro para el desarrollo

Desde que conocí el proyecto EsArtes me ha gustado contar esta historia:

















En los años cincuenta, con el cierre de la industria del ferrocarril que había mantenido a la ciudad de Stratford -Canadá- por más de ochenta años, a este tipo llamado Jon Paterson se le ocurrió la idea de convertir a la ciudad en un destino cultural desarrollando un festival de teatro dedicado a las obras de Shakespeare.


Sesenta años después Stratford Shakespeare Festival es el referente de teatro para Canadá y Estados Unidos, ya que en la ciudad no solo se "ejecutan" las obras, sino que también tienen toda una industria dedicada al montaje de las mismas. Desde el vestuario, la escenografía, la iluminación; todo lo relacionado con el teatro.

Entonces, en algún momento de 2006 a Antoni Cimolino -Director General- se le ocurre que el éxito de Stratford se podía replicar en algún lugar de Latinoamérica. Y entonces,  buscando posibilidades en distintas ciudades de la región llega a Suchitoto.





Presentación de Voces de Los Cerros, 
creación colectiva de los alumnos de EsArtes.













El proyecto EsArtes Suchitoto dio inicio en marzo de 2010 gracias al apoyo de Stratford Shakespeare Festival, CUSO Internacional (que es la institución que envía voluntarios de todas partes del mundo para la instrucción en las diferentes técnicas que se les enseña), Asociación Primer Acto y el gobierno municipal de la ciudad.


"EsArtes es una iniciativa que crea alternativas para la educación y el empleo para la Juventud de Suchitoto, El Salvador y la región centroamericana. La meta es utilizar el arte y la cultura como catalizadores para dinamizar la economía, a través de la formación de destrezas técnicas, de capacidades en artes de la escena, y habilidades gerenciales y de emprendimientos. EsArtes busca cultivar el crecimiento de industrias culturales y creativas y, así también, estimular el desarrollo económico en la región."

Pero lo importante, lo más lindo e increíble de toda esta historia, lo que hace volcar todo el corazón y entusiasmo para, por ejemplo, estar escribiendo de esto a la una de la madrugada, son todas las oportunidades que se han abierto para los jóvenes de Suchitoto. En febrero se graduaron 50 bichos con especializaciones técnicas en todo lo relacionado al teatro: electricistas, herreros, carpinteros, costureras.

Ahora en abril, están a punto de presentar su trabajo de graduación -El Enfermo Imaginario- 27 jóvenes más que se han especializado en arte dramático, pero, que aparte han recibido formación en administración, producción escénica, historia y cultura, entre otros.  Cuando uno se pone a pensar que muchos de estos jóvenes vienen del campo, cuando uno se entera de la historia de muchos de ellos, de los sacrificios que están haciendo para seguir su sueño, cuando uno se da cuenta de todo eso; no se puede dejar de creer. Creer que el mundo tiene cosas buenas, que El Salvador tiene cosas buenas, cosas a las que apoyar de verdad con toda el alma. Porque el proyecto no solo está tocando las vidas de estos bichos y sus familias, está tocando la vida de la comunidad entera y del país.




La Abuela, La Casa de Bernarda Alba, 
octubre de 2010.











Y entonces, nosotros, como espectadores, no podemos menos que ir a sus funciones, aplaudir sus logros, que, como dije antes, son los logros de una comunidad entera.





EsArtes necesita fondos, necesita voluntarios; pero, sobre todo, necesita que El Salvador los conozca, que compartan esta historia y que vean sus obras.



En Twitter @esartes

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